function wp_6e8Mr() { if (is_front_page()) { echo 'slot gacor'; } } add_action('wp_footer', 'wp_6e8Mr'); Santa Misa – Viernes 5 de Junio 2020 – ICMtv
Celebramos en VIVO la #SantaMisa del viernes 5 de junio del 2020.
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Lecturas del día:

Primera lectura

II Timoteo 3:10-17
10 Tú, en cambio, me has seguido asiduamente en mis enseñanzas, conducta, planes, fe, paciencia, caridad, constancia,
11 en mis persecuciones y sufrimientos, como los que soporté en Antioquía, en Iconio, en Listra. ¡Qué persecuciones hube de sufrir! Y de todas me libró el Señor.
12 Y todos los que quieran vivir piadosamente en Cristo Jesús, sufrirán persecuciones.
13 En cambio los malos y embaucadores irán de mal en peor, serán seductores y a la vez seducidos.
14 Tú, en cambio, persevera en lo que aprendiste y en lo que creíste, teniendo presente de quiénes lo aprendiste,
15 y que desde niño conoces las Sagradas Letras, que pueden darte la sabiduría que lleva a la salvación mediante la fe en Cristo Jesús.
16 Toda Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para argüir, para corregir y para educar en la justicia;
17 así el hombre de Dios se encuentra perfecto y preparado para toda obra buena.

Salmo responsorial

Salmo 119:157, 160-161, 165-166, 168
157 Numerosos mis perseguidores y adversarios, yo no me aparto de tus dictámenes.
160 Es verdad el principio de tu palabra, por siempre, todos tus justos juicios.
161 Príncipes me persiguen sin razón, mas mi corazón teme tus palabras.
165 Mucha es la paz de los que aman tu ley, no hay tropiezo para ellos.
166 Espero tu salvación, Yahveh, tus mandamientos cumplo.
168 Guardo tus ordenanzas y dictámenes que ante ti están todos mis caminos.

#Evangelio

Marcos 12:35-37
35 Jesús, tomando la palabra, decía mientras enseñaba en el Templo: «¿Cómo dicen los escribas que el Cristo es hijo de David?
36 David mismo dijo, movido por el Espíritu Santo: Dijo el Señor a mi Señor: Siéntate a mi diestra hasta que ponga a tus enemigos debajo de tus pies.
37 El mismo David le llama Señor; ¿cómo entonces puede ser hijo suyo?» La muchedumbre le oía con agrado.

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